Esposos no sean ásperos con sus esposas

Consejos del Apóstol Pablo para La Familia

¿Cuándo usted toca algo, le gusta sentir una superficie suave o prefiere una áspera? Es decir, ¿le gusta la lija o prefiere la seda? La superficie rugosa o áspera es desagradable al tacto, mientras que la blanda es agradable. Pensando en el trato de los esposos hacia las esposas, el Apóstol Pablo nos da en Colosenses 3:19, un consejo a aquellos varones que compartimos la vida con una mujer: “Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas”. Obviamente Pablo no estaba pensando en un esposo que acaricia a su esposa con unas manos ásperas, porque trabaja en carpintería, mecánica o cualquier oficio que implique tener unas manos encallecidas, las cuales son una señal de un hombre trabajador. Más bien, lo que el Apóstol enfatiza es el trato amable del esposo a su esposa. Un esposo áspero es aquel que no es amable, que es desagradable y difícil de soportar, puesto que es agresivo con su esposa. El esposo áspero tiene mal carácter, no es cortés, no elogia a su esposa públicamente ni en privado, es tosco y amargo. Quizá algunos se estén preguntando en este momento: ¿Seré yo maestro? Mi intención por supuesto, no es atacar a nadie, pero si usted se siente confrontado, vamos por buen camino. Su esposa no tiene por qué soportar sus frustraciones con el jefe o los clientes, no remate con ella cuando llegue a casa luego de un día difícil en su trabajo. Ella no tiene la culpa, ella no debe ser como la pera que golpea el boxeador, no se desquite con ella.

Por lo tanto, le doy un consejo práctico: En lugar de tratar mal a su esposa, trátela bien. Sea delicado con ella, trátela como a una reina. Ella es su complemento, ella es la coheredera de la gracia de Dios, ella ha sido creada a imagen y semejanza de Dios, ella tiene dignidad. Nunca la humille, nunca le diga palabras que la ofendan o la hieran, nunca la lastime. Sea considerado y atento con ella, porque eso le agrada a Dios y le agradará a ella. Si quiere que su esposa lo trate bien, de usted el primer paso.

La mayoría de personas casadas anhelan disfrutar de un matrimonio saludable y duradero, así como de una familia estable. Sin embargo, no saben cómo lograrlo. Es por esa razón que surgió el Ministerio “La Familia es Prioridad”, cuya misión es: Promover matrimonios estables, familias sólidas e iglesias saludables; a través de programas radiales, literatura cristiana, consejería, página web, conferencias y seminarios, de modo que se vea a la familia como prioridad.

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