El amor cristiano no es presumido

El amor en el matrimonio cristiano

¿Sabía usted que de todas las parejas que se separan o se divorcian, el 50% lo hace dentro de los primeros siete años de matrimonio? Me imagino que la pregunta que surge en su mente, es: ¿A qué se debe que gran porcentaje de matrimonios se divorcian en los primeros años de casados? La respuesta: No supieron superar los años de ajuste. Sucede que una vez terminada la luna de miel, la pareja se enfrenta a su nueva realidad: Las demandas de la vida cotidiana y la necesidad de adaptarse o acoplarse a la vida compartida. En ese proceso, pasan por muchas frustraciones, ya que deben aprender sus nuevos roles y a conocer las costumbres de la pareja. Hace una semana eran novios, ahora son esposos que viven bajo el mismo techo. Hace una semana dormían solos, ahora comparten la cama. Hace una semana, meses o años podían ocultar sus áreas débiles, ahora tienen que ser 100% transparentes y no pueden esconder sus malos hábitos. Hace una semana, manejaban el dinero por su cuenta, ahora lo hacen juntos. En fin, para la gran mayoría de parejas, los primeros años son una etapa clave por las altas expectativas de cada uno y por las constantes desilusiones. Durante esos años se desvisten el uno al otro, no sólo físicamente, sino que también descubren las costumbres, el estilo de vida y la conducta de su pareja. Sin embargo, ese período es superable, si se practica lo que se nos indica en 1 Corintios 13:4d que afirma: “el amor… no es jactancioso”. Eso significa que no es presumido o no se exalta a sí mismo con frases como “yo hice”, “yo tengo” o “yo soy”.

Por lo tanto, le doy un consejo práctico: Recuerde que en el matrimonio no se debe hablar de yo, sino de nosotros. No debe haber competencia entre usted y su cónyuge, más bien complemento. Usted no debe exaltar el yo, sino el nosotros, ya que la exaltación del yo supone el individualismo y el matrimonio es asunto de dos. Concéntrense en sus coincidencias más que en sus diferencias y busquen la ayuda divina.

La mayoría de personas casadas anhelan disfrutar de un matrimonio saludable y duradero, así como de una familia estable. Sin embargo, no saben cómo lograrlo. Es por esa razón que surgió el Ministerio “La Familia es Prioridad”, cuya misión es: Promover matrimonios estables, familias sólidas e iglesias saludables; a través de programas radiales, literatura cristiana, consejería, página web, conferencias y seminarios, de modo que se vea a la familia como prioridad.

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Atentamente,

Junta Directiva de La Familia es Prioridad.