El amor cristiano es paciente

El amor en el matrimonio cristiano

¿Es usted paciente o impaciente con su cónyuge? La paciencia es una virtud de quien ama. La persona paciente mantiene la calma ante una situación adversa y en las etapas de necesidad. La persona paciente sufre con valor y no se queja. Tiene la capacidad de esperar a algo o alguien que tarda en llegar. La impaciencia, por el contrario es “falta de paciencia”. La persona impaciente quiere las cosas al instante, no sabe esperar, se enoja y pierde la calma ante las adversidades de la vida. Quienes luchamos con la impaciencia, debemos ejercitar la paciencia, sobre todo en la vida conyugal. En 1 Corintios 13:4ª, Pablo dice que: “El amor es sufrido”. Muchas versiones dicen “el amor es paciente”, debido a que la palabra griega es un vocablo compuesto por las palabras “largo” y “templar”. Dicho de otro modo, tener largura de ánimo. También aparece la palabra “piadoso” en otras versiones antiguas de la Biblia. De modo, que el amor verdadero es paciente y sabe esperar así como Jacob estuvo dispuesto a esperar siete años para casarse con su amada Raquel. Parece mucho tiempo, pero a Jacob aquellos siete años le parecieron pocos porque la amaba genuinamente. Un amor paciente aguanta, soporta o resiste. Eso no significa que un amor paciente tolere las injusticias y la violencia. Si un cónyuge lastima física y verbalmente a su pareja, ésta debe separarse para buscar protección ya que se ama a sí misma y ama a su cónyuge quien debe cambiar de actitud. El amor debe ser paciente, nadie que ama debiera enojarse rápidamente ni actuar con violencia en contra de su cónyuge.

Si usted quiere disfrutar de un amor paciente en su matrimonio, le doy un consejo práctico: En el caso de que su esposa esté enferma, usted debe saber esperar y apoyarla para que ella recupere su salud. En el caso de que su esposo ande de viaje, usted sabrá esperarlo y serle fiel. En el caso de que tengan que enfrentar un infortunio, lo resistirán juntos con firmeza y paciencia. Si Dios es paciente con nosotros, seamos pacientes con los nuestros.

La mayoría de personas casadas anhelan disfrutar de un matrimonio saludable y duradero, así como de una familia estable. Sin embargo, no saben cómo lograrlo. Es por esa razón que surgió el Ministerio “La Familia es Prioridad”, cuya misión es: Promover matrimonios estables, familias sólidas e iglesias saludables; a través de programas radiales, literatura cristiana, consejería, página web, conferencias y seminarios, de modo que se vea a la familia como prioridad.

Este es un Ministerio Cristiano no lucrativo. Sin embargo, depende de las ofrendas voluntarias de sus oyentes y los usuarios frecuentes de la página, para su funcionamiento; ya que sin las mismas no se podría producir y distribuir los programas radiales, ni darle mantenimiento a la página web.

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Atentamente,

Junta Directiva de La Familia es Prioridad.