Resolviendo los problemas familiares

Vida Familiar

¿Alguna vez se ha sentido frustrado o frustrada por no saber cómo resolver un problema familiar? ¿Quisiera que sus problemas se acabaran de una vez y por todas? Lamentablemente debo decirle que mientras vivamos no podemos evitar los problemas, pero sí podemos evitar que nos causen daño como individuos y como familias. San Juan 16:33 registra la advertencia de Jesús a sus seguidores: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”. Por cuanto aún estamos en este cuerpo físico, los seguidores de Jesucristo al igual que el resto de mortales, tenemos problemas, tensiones, aflicciones, adversidades, dificultades, luchas. De modo que los problemas grandes o pequeños, difíciles o fáciles de resolver, que se presentan en el trabajo, en la institución educativa, en el hogar, en la iglesia, la calle, etc.; son indicios de nuestra existencia. Por lo tanto, lo que nos queda es aprender a resolverlos, superarlos y aprender de ellos. Por cuanto los problemas nos quitan la paz, debemos confiar en Jesucristo y entender que cada circunstancia tiene un propósito. De manera que debemos buscar dirección de Dios en oración y seguir fielmente los principios bíblicos.

Le doy un consejo práctico: Nunca se de por vencido ante un problema familiar o de otra índole. Confíe en Cristo, no confíe en sus emociones. Tome la actitud correcta. Pida perdón y perdone, cuando sea necesario. Recuerde que toda aflicción tiene solución. Su problema no es eterno. No embotelle sus emociones. Es saludable hablar sobre ellas con quienes pueden ayudarnos y a quienes les tenemos confianza. Busque ayuda. Disipe también sus emociones realizando alguna actividad interesante o practicando algún deporte. Crezca y madure en medio de esa situación. Ame y déjese amar.

No lo olvide: De todas sus relaciones interpersonales, su familia es prioridad.

La mayoría de personas casadas anhelan disfrutar de un matrimonio saludable y duradero, así como de una familia estable. Sin embargo, no saben cómo lograrlo. Es por esa razón que surgió el Ministerio “La Familia es Prioridad”, cuya misión es: Promover matrimonios estables, familias sólidas e iglesias saludables; a través de programas radiales, literatura cristiana, consejería, página web, conferencias y seminarios, de modo que se vea a la familia como prioridad.

Este es un Ministerio Cristiano no lucrativo. Sin embargo, depende de las ofrendas voluntarias de sus oyentes y los usuarios frecuentes de la página, para su funcionamiento; ya que sin las mismas no se podría producir y distribuir los programas radiales, ni darle mantenimiento a la página web.

Si usted ha sido edificado con los programas radiales, los artículos o algún otro recurso del sitio web y si Dios le ha puesto en su corazón el deseo de colaborar con un donativo único o una ofrenda mensual, comuníquese con nosotros y le indicaremos cómo hacerlo. Escríbanos a: programa@lafamiliaesprioridad.com

Su apoyo en oración es clave y su aporte económico muy valioso.

Atentamente,

Junta Directiva de La Familia es Prioridad.