La violencia doméstica

Superando las crisis familiares

Personalmente pienso que de todas las crisis que puede experimentar una familia, la crisis causada por la violencia doméstica es una de las más difíciles de soportar. ¿Está usted de acuerdo con migo? La violencia doméstica, que algunos le llaman violencia intrafamiliar o brutalidad en el hogar, es tan antigua como el hombre mismo. Afirmo esto, pues en la primera familia instituida por Dios, tan pronto entró el pecado al hombre, ocurrió el primer caso de abuso, brutalidad y violencia en el hogar con el asesinato que cometió Caín a su hermano Abel. A partir de allí, debido a la naturaleza pecaminosa del ser humano, triste y lamentablemente hemos vivido en un mundo de violencia, pleitos, enemistades, guerras, etc. La violencia se manifiesta en el hogar y de allí surge también hacia la sociedad en general. Podemos definir a la violencia doméstica como: Todo acto de agresión (ya sea física, emocional, sexual, patrimonial, etc.), dirigido en contra de uno o varios miembros de la familia. Cuando en la vida familiar se da el ciclo de acumulación de tensión, explosión, manipulación y reconciliación, se ha caído en una crisis producto de la violencia. Por ejemplo: El esposo llega tenso a causa del trabajo y encuentra a la esposa tensa por todos los quehaceres del hogar. Luego se gritan y se pelean. Después el agresor (que en la mayoría de casos es el hombre, pero que también puede ser la mujer) manipula, pide perdón, se le perdona. Seguidamente pasan por un tiempo de armonía, hasta que las tensiones vuelven y terminan de nuevo en la agresión y el ciclo se repite.

El consejo práctico que le doy, lo tomo de la Biblia: En Efesios 5:28,29 Pablo le pide a los esposos, que amen a sus esposas como a sus mismos cuerpos. Luego explica: “Nadie aborreció jamás a su propia carne”. Todos apreciamos nuestros cuerpos y buscamos como alimentarlos y cuidarlos. Por lo tanto, no es el tipo de hogares que Dios quiso establecer aquel en el cuál el hombre golpea, ofende y humilla a su cónyuge. Para el cristiano la idea de lastimar a su pareja debe ser como el querer pretender mutilarse a sí mismo o la idea de abandonarla debe ser, como querer cortarse un brazo a sí mismo, porque es su propio cuerpo.

La mayoría de personas casadas anhelan disfrutar de un matrimonio saludable y duradero, así como de una familia estable. Sin embargo, no saben cómo lograrlo. Es por esa razón que surgió el Ministerio “La Familia es Prioridad”, cuya misión es: Promover matrimonios estables, familias sólidas e iglesias saludables; a través de programas radiales, literatura cristiana, consejería, página web, conferencias y seminarios, de modo que se vea a la familia como prioridad.

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Atentamente,

Junta Directiva de La Familia es Prioridad.