La aguja en el dedo hace mal, pero no en el dedal

Refranes aplicados a la vida familiar

A mí me da mucha tristeza saber de casos de infidelidad. Lamentablemente, me hacen consultas una y otra vez sobre el mismo asunto. Un hombre o una mujer, que le es infiel a su pareja porque se envuelve en relaciones sexuales extramaritales, rompe el corazón de su cónyuge. Es triste saber de jóvenes no casados que practican la fornicación. Cometer adulterio y fornicación es como caminar sobre el fuego y pretender no quemarse. Es imposible. Las relaciones sexuales antes o fuera del matrimonio son perjudiciales. Simplemente no es esa la voluntad de Dios para el ser humano. Si me preguntan si el sexo es bueno o no, yo diría que el sexo no es bueno, es buenísimo pero dentro del marco del matrimonio. Génesis 4:1 narra: “Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón”. La palabra “conoció” quiere decir que tuvieron relaciones sexuales. Es que Dios creó a la primera pareja humana y por ende al matrimonio, entre otras cosas, para el compañerismo, para el disfrute de las relaciones sexuales y para procrear hijos juntos. “La aguja en el dedo hace mal, pero no en el dedal”, reza un sabio refrán. Es que ciertamente, si usted mete la aguja en su dedo, le dolerá y le causará daño. Sin embargo, si la coloca en el dedal, no hay problema alguno, porque para eso fue creado. Lo mismo ocurre con las relaciones sexuales. Si usted las practica en el matrimonio, es bueno. Si usted las practica antes del matrimonio o fuera del matrimonio, tendrá que sufrir las consecuencias. Los estudios indican que hay muy pocas probabilidades de éxito matrimonial en aquellas parejas que tuvieron relaciones sexuales antes del matrimonio. Los estudios indican que aunque no exista un divorcio o una separación, la relación matrimonial no es igual de saludable, cuando se descubre una infidelidad.

Le doy un consejo práctico: Si usted es soltero o soltera, consérvese puro o pura hasta el matrimonio. Evite una enfermedad, evite un matrimonio no programado, evite desagradar a Dios. Si usted es casado o casada, sea fiel a su pareja y sea fiel a su Dios.

La mayoría de personas casadas anhelan disfrutar de un matrimonio saludable y duradero, así como de una familia estable. Sin embargo, no saben cómo lograrlo. Es por esa razón que surgió el Ministerio “La Familia es Prioridad”, cuya misión es: Promover matrimonios estables, familias sólidas e iglesias saludables; a través de programas radiales, literatura cristiana, consejería, página web, conferencias y seminarios, de modo que se vea a la familia como prioridad.

Este es un Ministerio Cristiano no lucrativo. Sin embargo, depende de las ofrendas voluntarias de sus oyentes y los usuarios frecuentes de la página, para su funcionamiento; ya que sin las mismas no se podría producir y distribuir los programas radiales, ni darle mantenimiento a la página web.

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Atentamente,

Junta Directiva de La Familia es Prioridad.