La vivienda y el hogar

Vida Familiar

¿Tiene usted una vivienda? ¿disfruta de usted de un hogar en armonía? ¿Sabe? Muchas veces usamos las palabras vivienda y hogar alternativamente o como sinónimos, pero la realidad es que hay una notoria diferencia entre una y otra. La vivienda es precisamente eso: su domicilio, apartamento o casa compuesto por paredes, muebles, objetos, instrumentos de utilidad y todo tipo de adornos. Su vivienda puede ser una humilde covacha o una lujosa mansión. El hogar en cambio, es la familia misma, la vida familiar. Su hogar puede estar repleto de disgustos y sinsabores o saturado de amor y comprensión. Su vivienda puede ser derribada por un huracán o un terremoto, pero si su hogar es sólido porque esta fundamentado en los principios eternos, permanecerá de pie, resistiendo las luchas, pruebas, adversidades, problemas y sufrimientos de la vida. Por esa razón el sabio Salomón expresó en Proverbios 17:1 “Mejor es bocado seco, y en paz, que casa de contiendas llena de provisiones”. Definitivamente es mejor vivir en una casa donde no hay abundancia económica, si allí hay un hogar en donde abunda el amor; que vivir en una casa con abundancia de recursos materiales y financieros, pero donde tristemente abundan las peleas, contiendas, riñas y rencores.

Le doy un consejo práctico: Si en su casa no pueden comer ni vivir en armonía, es porque Jesucristo no gobierna dicho hogar. Cuando Cristo gobierna el hogar, cambian las prioridades, los sentimientos y las actitudes. Las prioridades, porque cuando Cristo no está en un hogar las prioridades giran en torno a uno mismo. Los sentimientos, pues se va el temor y llega la fe, se va la preocupación y llega la confianza, se va el odio y llega el amor, se va la tristeza y llega la alegría, se van las peleas carnales y llega la paz de Dios. Las actitudes, porque ya no gobierna el pecado, sino que nos guía el Espíritu Santo. Por lo tanto, haga de Jesucristo la cabeza de su hogar. Mejore su relación con Dios y mejorarán sus relaciones familiares.

La mayoría de personas casadas anhelan disfrutar de un matrimonio saludable y duradero, así como de una familia estable. Sin embargo, no saben cómo lograrlo. Es por esa razón que surgió el Ministerio “La Familia es Prioridad”, cuya misión es: Promover matrimonios estables, familias sólidas e iglesias saludables; a través de programas radiales, literatura cristiana, consejería, página web, conferencias y seminarios, de modo que se vea a la familia como prioridad.

Este es un Ministerio Cristiano no lucrativo. Sin embargo, depende de las ofrendas voluntarias de sus oyentes y los usuarios frecuentes de la página, para su funcionamiento; ya que sin las mismas no se podría producir y distribuir los programas radiales, ni darle mantenimiento a la página web.

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Atentamente,

Junta Directiva de La Familia es Prioridad.