La tecnología y la familia

Derrotando a los enemigos de nuestra familia

Tecnología y familia, familia y tecnología, ¿considera usted que son compatibles o incompatibles? Debo aclarar que en ningún momento voy a demonizar o satanizar a la tecnología, pero es una realidad que hoy por hoy la tecnología se ha convertido en una enemiga de la familia. De allí que, algunos amantes de las redes sociales, están orando el Padre nuestro del Facebook, que dice: “Padre nuestro que estás en mi Facebook, santificado sea tu estado, venga a nosotros tu foto, hágase mi voluntad, tanto en mi perfil como en el de mis amigos. Perdona mis malos comentarios, así como yo perdono a los que no escriben en mi muro. No me dejes aceptar a falsos amigos. Y líbrame de las malas etiquetas… AMEN…” Ya en serio, sabemos que la tecnología es amoral. Por lo tanto, puede servir para edificar a la familia o para destruirla y dividirla. Todo depende del uso que le demos. Por eso el Apóstol Pablo, enseñó en 1 Corintios 10:23 el siguiente principio: “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica”. En cuanto a la tecnología se refiere, nos es lícito usar los teléfonos inteligentes y las computadoras modernas entre otros aparatos sofisticados. Pero vamos más allá y completemos el versículo o el principio de Pablo. Ahora tenemos que analizar si “nos conviene o no, si nos edifica o no”. Debemos tomar decisiones, qué sitios web me convienen, que sitios web me edifican. A esos sitios o páginas me es permitido entrar, me es lícito entrar, me conviene porque edifican mi vida espiritual o mi vida profesional, porque me ayudan en mi crecimiento intelectual. Ahora bien, qué sitios web no me convienen, qué páginas no me edifican, qué aplicaciones en el teléfono me perjudican, qué juegos electrónicos me envician. Ojo, mucho ojo con eso.

Por ello, le doy un consejo práctico: No se ahogue en aquellas conductas tecnológicas negativas o sufrirá las consecuencias: Bajo rendimiento académico en los niños y jóvenes, no saber interactuar con otras personas por estar conectados a la tecnología mucho tiempo, problemas de salud debido a la falta de actividad física, problemas familiares, etc.

La mayoría de personas casadas anhelan disfrutar de un matrimonio saludable y duradero, así como de una familia estable. Sin embargo, no saben cómo lograrlo. Es por esa razón que surgió el Ministerio “La Familia es Prioridad”, cuya misión es: Promover matrimonios estables, familias sólidas e iglesias saludables; a través de programas radiales, literatura cristiana, consejería, página web, conferencias y seminarios, de modo que se vea a la familia como prioridad.

Este es un Ministerio Cristiano no lucrativo. Sin embargo, depende de las ofrendas voluntarias de sus oyentes y los usuarios frecuentes de la página, para su funcionamiento; ya que sin las mismas no se podría producir y distribuir los programas radiales, ni darle mantenimiento a la página web.

Si usted ha sido edificado con los programas radiales, los artículos o algún otro recurso del sitio web y si Dios le ha puesto en su corazón el deseo de colaborar con un donativo único o una ofrenda mensual, comuníquese con nosotros y le indicaremos cómo hacerlo. Escríbanos a: programa@lafamiliaesprioridad.com

Su apoyo en oración es clave y su aporte económico muy valioso.

Atentamente,

Junta Directiva de La Familia es Prioridad.