Hermanos en la fe

La iglesia como familia espiritual

¿Sabe usted cuántas veces aparece la palabra “hermano” en el Nuevo Testamento? Le comento: La palabra hermano aparece 343 veces en el Nuevo Testamento. De ellas, 97 veces se encuentra en los Evangelios, 57 en el libro de Hechos de los Apóstoles y 113 en las Epístolas Paulinas. De hecho, Pablo usa dicha palabra mayormente de forma simbólica, para referirse a los hermanos espirituales o en la fe. Por lo general, en los Evangelios, el término es literal. Es decir, se refiere a hermanos sanguíneos. Sin embargo, Jesús también usó dicha palabra de manera figurada en Mateo 12:47-50 donde leemos: “Y le dijo uno: He aquí tu madre y tus hermanos están afuera, y te quieren hablar. Respondiendo él al que le decía esto, dijo: ¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos? Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre”. Notemos que acá, Jesús indicó que además de María y sus medios hermanos o los hijos de José y María, el Señor tiene una familia mucho más amplia: una familia espiritual, la familia de la fe. En ese sentido, todo aquel que cumple con la voluntad de Dios es Su hermano y hermana. Su familia sanguínea llegó a buscarlo, pero Él señaló a sus discípulos como su verdadera familia. De manera que los cristianos tenemos la bendición de contar con dos familias: nuestra familia sanguínea y la familia de Dios. Por esa razón, tenemos a muchos hermanos y hermanas en la fe en nuestra iglesia local y en la iglesia universal.

De manera que, cuide de su familia sanguínea, sin descuidar su familia espiritual y viceversa. Es su deber como hermano o hermana en la fe, tener una buena comunión con sus hermanos espirituales y servir a Dios juntos. Es su deber como cónyuge, padre o madre, hijo o hija, convivir en armonía con los suyos.

La mayoría de personas casadas anhelan disfrutar de un matrimonio saludable y duradero, así como de una familia estable. Sin embargo, no saben cómo lograrlo. Es por esa razón que surgió el Ministerio “La Familia es Prioridad”, cuya misión es: Promover matrimonios estables, familias sólidas e iglesias saludables; a través de programas radiales, literatura cristiana, consejería, página web, conferencias y seminarios, de modo que se vea a la familia como prioridad.

Este es un Ministerio Cristiano no lucrativo. Sin embargo, depende de las ofrendas voluntarias de sus oyentes y los usuarios frecuentes de la página, para su funcionamiento; ya que sin las mismas no se podría producir y distribuir los programas radiales, ni darle mantenimiento a la página web.

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Atentamente,

Junta Directiva de La Familia es Prioridad.