Cuando el maltrato es el pan de cada día

Señales de un matrimonio débil

¿Le gusta a usted que le traten mal? Por supuesto que no. A nadie le gusta que lo maltraten. La palabra maltrato, se entiende a la perfección: Tratar mal a una persona, agredir física o psicológicamente a alguien. Es decir, el maltrato puede ir desde una ofensa hasta un fuerte golpe. Muchas veces el golpe no es físico, pero sí es emocional. En el matrimonio dicha agresión o maltrato puede ser de uno hacia otro o mutua. Cuando en el matrimonio, el maltrato es el pan nuestro de cada día, es una señal que el matrimonio está débil o muy frágil. En el matrimonio saludable lo que se da es el buen trato: la cortesía, el amor, el apoyo, la comprensión. En el matrimonio débil, se da el maltrato: la ironía, el sarcasmo, la ofensa, la burla, los empujones, los jaloneos, los golpes. Este tipo de comportamiento no tiene cabida en el matrimonio cristiano, no tiene lógica en la percepción de Dios. Sin embargo, el maltrato se da en los matrimonios cristianos más de lo que nos imaginamos. Se esconde, no se habla del tema en la iglesia, se aparenta estar bien fuera de casa, pero si las paredes hablaran, tendrían tanto que decir. Por esa razón, el Apóstol Pablo dice en Efesios 5:28,29 a los esposos: “Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia”.Las palabras van dirigidas a los maridos, porque según la Organización Mundial de la Salud, el 35% de las mujeres ha sufrido violencia de pareja. Dicho de otra manera, 35 de cada 100 mujeres casadas han sido maltratadas por sus esposos física o mentalmente.

Por lo tanto, le doy un consejo puntual: El Apóstol Pablo dice que nadie en su sano juicio se causa daño a sí mismo. Nadie se pega a sí mismo, ni se corta una pierna. En el matrimonio somos una sola carne. Por lo tanto, no le haga daño emocional ni físico a su cónyuge. Trate bien a su pareja, tal y como usted desea que le traten.

La mayoría de personas casadas anhelan disfrutar de un matrimonio saludable y duradero, así como de una familia estable. Sin embargo, no saben cómo lograrlo. Es por esa razón que surgió el Ministerio “La Familia es Prioridad”, cuya misión es: Promover matrimonios estables, familias sólidas e iglesias saludables; a través de programas radiales, literatura cristiana, consejería, página web, conferencias y seminarios, de modo que se vea a la familia como prioridad.

Este es un Ministerio Cristiano no lucrativo. Sin embargo, depende de las ofrendas voluntarias de sus oyentes y los usuarios frecuentes de la página, para su funcionamiento; ya que sin las mismas no se podría producir y distribuir los programas radiales, ni darle mantenimiento a la página web.

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Atentamente,

Junta Directiva de La Familia es Prioridad.