Dios Padre como Consejero

Consejería Antiguotestamentaria

¿Recuerda usted algún pasaje bíblico en donde se presenta a Dios Padre cuidando y orientando a sus hijos? Sin duda, el Salmo 23 es el ejemplo mejor conocido. En esta preciosa pieza literaria, David quien fue pastor de ovejas en su juventud, entiende que así como él cuidaba de sus ovejas, Dios cuidaba de él. Pero hay otro Salmo también de David, el número 103, que nos presenta mejor a Dios como Consejero. Los primeros cinco versículos dicen: “Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias; el que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila”. Acá David, habla consigo mismo o piensa en voz alta, estimulándose a bendecir y alabar al Dios que perdona nuestros pecados cuando nos contristamos y arrepentimos. Pero además, Dios sana nuestras dolencias. Esta no es una referencia únicamente a la sanidad de las enfermedades físicas, sino además a la sanidad del alma. Precisamente, el término “cura de almas” se utiliza en el ámbito de la Consejería Cristiana, pues ésta ayuda a tratar los asuntos espirituales y emocionales de los creyentes. En ese sentido, quién mejor que Dios, el Creador del ser humano, para sanar nuestras heridas emocionales. Además, Dios es quien rescata del oyo nuestra vida. Es que cuando tocamos fondo, cuando gritamos de dolor, es cuando buscamos ayuda y asesoría. Solo Dios puede rescatarnos y sacarnos de nuestros agujeros de depresión, estrés o desánimo.

De modo, que le doy un consejo práctico: Cuando atraviese una crisis en su vida, busque de Dios en oración y en la lectura y meditación de la Biblia. Busque también un Consejero Cristiano, que aplicando la sabiduría de Dios, le ayude a cambiar actitudes y valores, para relacionarse mejor con los suyos, porque después de Dios, su familia es prioridad.

La mayoría de personas casadas anhelan disfrutar de un matrimonio saludable y duradero, así como de una familia estable. Sin embargo, no saben cómo lograrlo. Es por esa razón que surgió el Ministerio “La Familia es Prioridad”, cuya misión es: Promover matrimonios estables, familias sólidas e iglesias saludables; a través de programas radiales, literatura cristiana, consejería, página web, conferencias y seminarios, de modo que se vea a la familia como prioridad.

Este es un Ministerio Cristiano no lucrativo. Sin embargo, depende de las ofrendas voluntarias de sus oyentes y los usuarios frecuentes de la página, para su funcionamiento; ya que sin las mismas no se podría producir y distribuir los programas radiales, ni darle mantenimiento a la página web.

Si usted ha sido edificado con los programas radiales, los artículos o algún otro recurso del sitio web y si Dios le ha puesto en su corazón el deseo de colaborar con un donativo único o una ofrenda mensual, comuníquese con nosotros y le indicaremos cómo hacerlo. Escríbanos a: programa@lafamiliaesprioridad.com

Su apoyo en oración es clave y su aporte económico muy valioso.

Atentamente,

Junta Directiva de La Familia es Prioridad.