La costumbre de educar espiritualmente a los hijos, en casa

Costumbres familiares de la época bíblica

A usted que es padre o madre de familia, le pregunto: ¿Dedica usted tiempo en medio de su ajetreada vida, para enseñarle a sus hijos la Palabra de Dios? En los hogares judíos los padres se tomaban el tiempo para hacerlo. En la Biblia, vemos el ejemplo de madres que transmitieron a sus hijos la fe. Proverbios 31:1 nos relata: “Palabras del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su madre”. A Lemuel, fue su mamá quien le habló sobre las profecías o la Palabra de Dios. De igual manera, Eunice la madre de Timoteo y Loida, la abuela de este Siervo de Dios, le transmitieron la Palabra Sagrada. En 2 Timoteo 1:5 Pablo le dice: “trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también”. Como vemos, en este caso se transmitió la fe de generación en generación. Sin embargo, esta tarea dentro del hogar le correspondía tanto al padre como a la madre, como nos recuerda Proverbios 6:20 “Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, y no dejes la enseñanza de tu madre”. Hoy en día, muchos hijos abandonan el hogar apenas llegan a la adolescencia o temprana juventud. Otros simplemente se tornan rebeldes hacia sus padres, maestros o cualquier autoridad. Por esa razón es importante tomar en cuenta el consejo que encontramos en Proverbios 22:6 “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”. Es que el éxito de un hogar no depende de su base económica, sino de su fundamento espiritual.

En medio de sus actividades cotidianas, busque la manera de instruir en el temor de Dios a sus hijos desde su más tierna infancia. Usted no puede confiar únicamente en la instrucción religiosa que reciben en la iglesia o en la secular que proporciona la escuela o colegio. Haga de su hogar un salón de clases, en donde con Biblia en mano sus hijos se preparen para superar los retos de la sociedad moderna.

La mayoría de personas casadas anhelan disfrutar de un matrimonio saludable y duradero, así como de una familia estable. Sin embargo, no saben cómo lograrlo. Es por esa razón que surgió el Ministerio “La Familia es Prioridad”, cuya misión es: Promover matrimonios estables, familias sólidas e iglesias saludables; a través de programas radiales, literatura cristiana, consejería, página web, conferencias y seminarios, de modo que se vea a la familia como prioridad.

Este es un Ministerio Cristiano no lucrativo. Sin embargo, depende de las ofrendas voluntarias de sus oyentes y los usuarios frecuentes de la página, para su funcionamiento; ya que sin las mismas no se podría producir y distribuir los programas radiales, ni darle mantenimiento a la página web.

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Atentamente,

Junta Directiva de La Familia es Prioridad.