Los hijos de Zebedeo, amigos cercanos de Jesús

Hijos de la Biblia, sus aciertos y desaciertos

¿Es usted un amigo de Jesús? ¿Es un amigo íntimo de Jesús o un amigo lejano? En nuestra serie “Hijos de la Biblia, sus aciertos y desaciertos”, hablaremos hoy de Jacobo y Juan, dos amigos cercanos de Jesús. Marcos 1:19,20 relata: “Pasando de allí un poco más adelante, vio a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, también con ellos en la barca, que remendaban las redes. Y luego los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, le siguieron”. Cuando Jesús pasaba junto al Mar de Galilea, invitó a Jacobo y Juan, los hijos de Zebedeo, a formar parte de su círculo de 12 discípulos. Ellos dejaron la barca en la que trabajaban junto a su padre en un negocio de pesca y le siguieron. Aquellos 12 hombres tuvieron el enorme privilegio de convivir con Jesús durante tres años y medio, de ser entrenados por Él, de observar su ejemplo de vida recta, de viajar juntos, compartir los alimentos, presenciar los milagros y sanidades, escuchar sus sermones y recibir una explicación aparte de sus parábolas. Es decir, primero fueron sus discípulos y una vez Jesús completó la obra de salvación, fueron enviados o se convirtieron en los Apóstoles. Sin embargo, dentro de los 12, había un pequeño círculo de tres discípulos quienes eran los más cercanos a Jesús: Pedro, Jacobo y Juan. Éstos últimos, los hijos de Zebedeo. Solo ellos estuvieron presentes cuando Jesús sanó a la hija de Jairo, en la transfiguración y en otros momentos claves. De los tres, Juan era el más cercano: Aquel que podía recostarse sobre su pecho, el discípulo amado.

Le doy un consejo práctico: Como hijo o hija, usted debe estar muy cercano a sus padres y a sus hermanos, pero sobre todo, a Dios. Mantenga una relación estrecha con su familia y una relación muy cercana con Dios.

La mayoría de personas casadas anhelan disfrutar de un matrimonio saludable y duradero, así como de una familia estable. Sin embargo, no saben cómo lograrlo. Es por esa razón que surgió el Ministerio “La Familia es Prioridad”, cuya misión es: Promover matrimonios estables, familias sólidas e iglesias saludables; a través de programas radiales, literatura cristiana, consejería, página web, conferencias y seminarios, de modo que se vea a la familia como prioridad.

Este es un Ministerio Cristiano no lucrativo. Sin embargo, depende de las ofrendas voluntarias de sus oyentes y los usuarios frecuentes de la página, para su funcionamiento; ya que sin las mismas no se podría producir y distribuir los programas radiales, ni darle mantenimiento a la página web.

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Atentamente,

Junta Directiva de La Familia es Prioridad.