La viuda de Naín, una madre consolada por Dios

Madres de la Biblia, sus aciertos y sus desaciertos

La viuda de Naín, una madre consolada por Dios ¿Cuál es la peor noticia que puede recibir una madre? Sin duda alguna, la notica más trágica y que ninguna madre espera escuchar, es el fallecimiento de su hijo, hija o uno de sus hijos. Eso fue lo que precisamente le ocurrió a la viuda de Naín. Lucas 7:11-15 narra el suceso: “Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud. Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad. Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores. Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre”. Durante una gira misionera por las aldeas y pueblos de Galilea, Jesús pasó por Naín, que quedaba a seis millas de Nazaret. En cuanto entró a la ciudad, se encontró con un funeral. Seguramente investigó y le informaron que se trataba del hijo único de una mujer viuda, lo que implicaba que se quedaba sola en un mundo difícil para una mujer. Por lo tanto, ella estaba sin esperanza, desconsolada, con el corazón roto y con las bolsas rotas. Jesús se conmueve ante el dolor y la necesidad de esta madre, le dice: “No llores” y a continuación obró un milagro maravilloso, al devolver la vida a aquel joven y devolverle la esperanza a aquella madre.

Si usted está experimentando este tipo de crisis en su familia, aférrese más que nunca a la fe en Dios, externe su dolor, llore, no se reprima. Hable y comparta recuerdos del ser querido que falleció. El proceso de duelo es gradual y tarda más en unas personas que en otras, pero no se descuide a sí mismo o a sí misma. Trate de comer bien, hacer ejercicio, tener un grupo de personas que le apoyen moral y espiritualmente. Sobre todo, trate de mantener la unidad familiar.

La mayoría de personas casadas anhelan disfrutar de un matrimonio saludable y duradero, así como de una familia estable. Sin embargo, no saben cómo lograrlo. Es por esa razón que surgió el Ministerio “La Familia es Prioridad”, cuya misión es: Promover matrimonios estables, familias sólidas e iglesias saludables; a través de programas radiales, literatura cristiana, consejería, página web, conferencias y seminarios, de modo que se vea a la familia como prioridad.

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Atentamente,

Junta Directiva de La Familia es Prioridad.