Combatiendo el antivalor de la deshonestidad

Combatiendo los antivalores en la familia

¿Cuál es el verdadero significado del vocablo deshonesto? En términos simples, la palabra deshonesto significa “falto de honestidad”. Por lo tanto, una persona deshonesta es aquella que carece de decencia, honestidad o moralidad. Si la honestidad es un valor que debemos cultivar en nuestras familias, la deshonestidad es un antivalor que debemos combatir en nuestros hogares. La Biblia habla por ejemplo de palabras deshonestas y de ganancias deshonestas. Por ejemplo, en Colosenses 3:8 dice: “Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca”. Pablo indica aquí, que las palabras obscenas o vulgares no son compatibles con el creyente. Se deben dejar atrás o a un lado, se deben desechar de nuestras vidas. Por otro lado, en 1 Timoteo 3:8 dice: “Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas”. En este caso, se espera que los líderes de las iglesias no sean tramposos. Las ganancias injustas o las riquezas injustas se consiguen en base a estafas. Por lo tanto, son ganancias deshonestas que no duran ni convienen. Obviamente, así como hay palabras deshonestas y ganancias deshonestas, hay canciones deshonestas y ropa deshonesta por ejemplo. Es decir, conductas deshonestas, de las cuales debemos apartarnos.

¿Cómo atacar al antivalor de la deshonestidad en nuestras familias? Le doy un consejo práctico: La manera más eficaz de combatir la deshonestidad, es que los padres modelen una vida decente y honorable. Padres honestos forman hijos honestos, padres deshonestos crían hijos deshonestos. La fórmula pocas veces falla. Los padres somos la mejor escuela de nuestros hijos, para bien o para mal. Por lo tanto, enséñeles a sus hijos con su ejemplo y sus palabras, que no se debe mentir, no se debe robar, no se debe copiar en los exámenes, que no se debe hablar malas palabras, no se debe hacer trampas, etc.

La mayoría de personas casadas anhelan disfrutar de un matrimonio saludable y duradero, así como de una familia estable. Sin embargo, no saben cómo lograrlo. Es por esa razón que surgió el Ministerio “La Familia es Prioridad”, cuya misión es: Promover matrimonios estables, familias sólidas e iglesias saludables; a través de programas radiales, literatura cristiana, consejería, página web, conferencias y seminarios, de modo que se vea a la familia como prioridad.

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