Cultivando el valor de la puntualidad

Cultivando los valores en la familia

¿Ha escuchado usted la frase “crisis de valores”? Me imagino que sí. La misma se refiere a la pérdida en nuestras familias y en la sociedad moderna en general, de los valores tradicionales y de los valores escriturales o bíblicos. Uno de esos valores que está en peligro de extinción, es la puntualidad. ¿Ha oído usted hablar de la hora chapina? Los guatemaltecos tenemos la mala costumbre de llegar tarde a una cita o compromisos previamente establecidos. Por esa razón se habla de “la hora chapina” que supone cumplir en algunos casos, con un compromiso pactado de antemano con más de media hora de retraso. Los cristianos debemos eliminar de nuestras costumbres y cultura la impuntualidad y más bien usar la “hora cristiana”. En el sermón del monte, nuestro Señor Jesucristo nos dice que los creyentes debemos ser personas de palabra: “Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede” (Mateo 5:37). A los latinoamericanos se nos ha dicho que debemos aprender de la puntualidad de los estadounidenses o de los ingleses, pero sobretodo es hora de actuar con veracidad como nos manda la Biblia. Por lo tanto, enseñémosles a nuestros hijos el valor de la puntualidad. Demostrémosles con nuestros actos, que para ser puntuales debemos ser disciplinados. La puntualidad nos facilita el trabajo, pues si comenzamos algo a tiempo terminaremos en buena hora y nos evitaremos el estrés. La puntualidad es señal de que somos personas cumplidas. La puntualidad indica que respetamos el tiempo de los demás. La puntualidad nos evita problemas.

Si usted como padre o madre no practica la puntualidad, es prácticamente imposible que sus hijos la aprendan. De allí que debe enseñarles la puntualidad desde su más tierna infancia. Por lo general, las personas más puntuales son las más ocupadas y las más impuntuales, las más desorganizadas. Cultive en su casa la puntualidad desde que se levanten hasta que se acuesten.

La mayoría de personas casadas anhelan disfrutar de un matrimonio saludable y duradero, así como de una familia estable. Sin embargo, no saben cómo lograrlo. Es por esa razón que surgió el Ministerio “La Familia es Prioridad”, cuya misión es: Promover matrimonios estables, familias sólidas e iglesias saludables; a través de programas radiales, literatura cristiana, consejería, página web, conferencias y seminarios, de modo que se vea a la familia como prioridad.

Este es un Ministerio Cristiano no lucrativo. Sin embargo, depende de las ofrendas voluntarias de sus oyentes y los usuarios frecuentes de la página, para su funcionamiento; ya que sin las mismas no se podría producir y distribuir los programas radiales, ni darle mantenimiento a la página web.

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Atentamente,

Junta Directiva de La Familia es Prioridad.